la angustia que hace locos,
la angustia que hace suicidas,
la angustia que hace condenados.
la angustia que la medicina no conoce,
la angustia que vuestro doctor no comprende,
la angustia que lesiona la vida,
LA ANGUSTIA QUE ROMPE EL CORDÓN UMBILICAL DE LA VIDA.
A. Artaud, 1925.